Hasta que por fin colapsó el Viaducto Caracas-La Guaira. Es la crónica de una muerte anunciada en el país de la verdad, el país de la "revolución bonita" y los proyectos carpetóvonicos. El país del Presidente mediático, de los "niños de la patria" famélicos y descerebrados por el olor de la pega que pululan por miles en las calles de caracas, el país de los secuestros express, la buhonería endémica, los doscientos muertos por violencia cada semana, la quiebra masiva de empresas y los maratónicos programas de TV con nuestro showman Presidente.

Para ser justos el viaducto viene anunciando la crisis desde antes de 1998, año de la llegada de Chávez al poder. No obstante, fué aquel fatídico año 2000 con el deslave que nos costó miles de vidas que la sentencia de muerte quedó confirmada.

Cinco años, se dice pronto. Cinco años en los que no se han tomado medidas, creado una vía alternativa, ni siquiera una solución temporal ante la quiebra de un viaducto que une a la Capital de la Nación con su mayor puerto y su sus dos principales Terminales Aeroportuarias, nacional e internacional.

Otro golpe para la ya más que sufrida población del litoral venezolano que ha visto como en seis años el dinero se ha dilapidado a manos llenas mientras poco o nada se ha avanzado en la recostrucción de las zonas que fueron devastadas por la tragedia. Ahora quedan aislados de la Capital, cruzando un enorme viaducto a pié, en una ruta partida definitivamente en dos.

El desastre de la zona, el colapso del viaducto, los andantes que lo atraviesan para poder llegar a sus trabajos del otro lado. Todo conforma una imagen estupenda para una de esas películas apocalípticas de George Miller. Se que ya "Mad Max 4" está en plena producción pero a lo mejor le da por hacer la quinta entrega y al menos le sacamos rentabilidad a este vergonsozo fracaso de un gobierno que mientras deja colapsar su principálisima vía, no reconstruye aún el desastre del deslave del 2000 y permite que las carreteras de todo el país se transformen en caminos rurales, se jacta de ser el más solidario del globo.

Mientras el viaducto se caía a pedazos, el Sr. Chávez ha regalado gasolina a los habitantes del Bronx, un Sambódromo a Brasil, una Urbanización, una refineria, 53mil barriles diarios de petróleo a Cuba (bueno para ser honestos eso no ha sido un regalo, lo cambiamos por espejitos y collares o pan y circo lo que venga mejor) y financia las Escuelas de Medicina Express de Cuba. Mientras la Guaira queda aislada el Sr. Chavez compra buena parte de la deuda argentina, paga el 70% de un canal internacional de Tv. Se compra un avión de 65 millones de dólares, le monta un estadio a Fidel, le dona 150 millones de dolares en diesel a Bolivia, paga fiestas millonarias y se da el lujo de tener dietas de 18 mil dolares por día y cruel ironía, le regala un puente a Uruguay. Una lástima que entre Caracas y su principal aeropuerto ni siquiera mandara construir un puentecito de campaña.

¿Cinco años no eran suficientes para construir una vial alternativa al viaducto?. Lo dudamos. De nuevo Venezuela es el país de la verdad, el Presidente más generoso del mundo y con el mundo, no puede con un simple viaducto. Bueno, en honor a la verdad tampoco puede con los niños que mueren a mengua en la calle, ni con la sangria de tiros y navajas semana tras semana, ni con el analfabetismo (que ya se que hubo un show con la Unesco pero en fin), ni con la quiebra masiva de empresas, ni con el hambre, y mucho menos con el desencanto... Definitivamente nuestro superhéroe nacional es lo que nuestras abuelas sabiamente llamaban "luz en la calle y oscuridad en la casa".

RAYMA

Nota:
Al final de este artículo leo que también cierran el paso peatonal del viaducto que obviamente no puede ya ni con gente caminando, se nos jodió Mad Max 5. Toca entonces ir por la carretera vieja Caracas-La Guaira... Una pesadilla... Lástima que no despertamos nunca...


Mañana continuaremos con el informe Anasagasti pero pensamos que el viaducto, bien merecía una nota...